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viernes, 13 de marzo de 2009

BUSCATE UN GATO


Siempre me digo que debo tomar nota de lo que oigo, de lo que se me ocurre o de lo que me impresiona, pero casi nunca lo hago. Viene al caso porque escuchaba decir a alguien hace unos dias que "la vida es ilusión" y tambien oia decir a una amiga que ya no le quedaba ilusión alguna. Y me impresionó. Quizas si no hubiera tenido la primera frase igual no me hubiera afectado tanto, porque si es válida, mi amiga tiene entonces muy poca vida y debe ser terrible no estar ilusionado por nada, levantarte un dia y otro y no tener frente a ti nada mas que el paso de las horas. "Yo ya a estas alturas..." me dijo cuando le insinué que se buscara una pareja. "Pues entonces buscate un gato", le dije. Se echó a reir, cosa que me agradó. Se lo tomo a broma. La necesidad de afecto esta casi generalizado. En aquellas personas que por circunstancias estan solas, pues porque lo estan, y en aquellas otras que estan acompañadas, porque estan como si no lo estuvieran. Y es que tanto en unas como en las otras me parece a mi que se han roto comunicaciones, puentes... y el aislamiento de la misma sociedad, que aun estando rodeado de gente estamos tan solos como si no tuvieramos a nadie. Alguien me hablaba de la necesidad de la autoestima, pero para mi que no es suficiente. "De verdad te lo digo, búscate un gato".


SOLEDAD

. Soledad de sentirte sordo
de mirar vacío
de vivir prestado
de morir contento.

. Soledad de decir cosas
de regalar sonrisas
de apretar una mano
de charlar sin prisas.

. Soledad de una palabra amable
de un afecto
de una voz que te escuche
de un interés sin dinero

. Soledad de quietudes
de paseos en silencio
de confidencias de tarde.
de quereres y contentos.

. Soledad de gritar
correr, llorar, reir, ...
escapar y enloquecer
de querer sentir
de no sentir morir.

Sevilla, marzo/77


No se si viene al caso este poema mio de hace... mucho tiempo.

15 comentarios:

Adriano dijo...

No se porque tiene que ser un gato J.A., a mi me gustan mas los perros y a lo mejor a otros los periquitos. Tengo un amigo que tiene una pareja y andan por su casa como si fuera un perro o un gato. Pero es verdad a un amigo mio, mayor, bueno a su mujer que andaba siempre mal, tristona y esas cosas, le ha cambiado todo desde que le han regalado un cachorro. Y ya rie y todo.

clara dijo...

Tu poema no evoca una soledad de desesperanza, como la de tu amiga. Tu poema parece referirse a diversos estadios de introspección, placentera, reflexiva, filosófica, en todo caso bastante positiva. Claro que eso lo sabes tú mejor que nadie, que lo escribiste. No parece que estuvieras pasando una racha triste, aunque claro, eso quizás se deba a mi forma de leerlo y no a tu ánimo al escribirlo. A mi me ha transmitido muy buenas vibraciones.

La situación de tu amiga, desde luego requiere un gato, o un periquito, o un perrillo, lo que sea que la alegre y también que la espabile y la haga salir de esa concha en la que nos metemos cuando esperamos algo de los demás, y nos parece que los demás nos han abandonado y van a lo suyo.

A veces creo que los animales nos despiertan tanto cariño y ternura porque no esperamos nada de ellos, les entregamos nuestros cuidados desinteresadamente y nos basta con que se arrebujen a nuestro lado, o nos muevan el rabo, o nos sigan por todos lados... Lo que ya es bastante, desde luego. Pero eso, que no nos pueden fallar porque nunca les pedimos más.

O quizás nos gusten porque sentimos que les gustamos y que somos nosotros los que no podemos fallarles, nos sentimos seguros de su afecto y eso nos sube la autoestima y nos refuerza el ego.

O quizás, como dice mi pequeñaja, nos gustan porque son tan monos...

Diego dijo...

Pues mas bien todo va a depender de la razon de la depresion de la señora.Las hay bastante pertinaces y resistentes a las terapias.Tambien hay animales muy repelentes.Nada "monos". Hasta los mininos pueden tornarsenos adversos.

Adriano(Contento) dijo...

Que alegria verte de nuevo Clara; echaba de menos tus reflexiones. No te veia desde hace dos o tres escritos. Que yo digo que viene bien una mascota pero a lo mejor la señora lo que tiene es una depre como un caballo. Le doy la razon a Diego.

Juan Adolfo dijo...

Soledades de ausencias mas que de tristezas, de quereres mas que de añoranzas. Aciertas Clara.
Diego, para mi que la razón/es de "la falta de vida" de esta amiga son las soledades, muchas soledades, y las carencias.

clara dijo...

Sí, hacía tiempo que no comentaba. Ya se sabe, el tiempo, la pereza, todas esas cosas.... Bueno, pero siempre es un placer volver por aquí.

clara dijo...

Pues entonces quizás la mascota se quede un poco corta y sea insuficiente para tu amiga. Es verdad que le haría compañía, pero una compañía incompleta. Los amigos siempre son mejor medicina.

Las carencias, sin embargo, pueden ser mucho más difíciles de solucionar, sobre todo si son de salud. Y si se deben a ausencias o pérdidas irreparables, quizás lo de los amigos sea muy díficil porque pensar en nuevas relaciones cuando se está de duelo, puede parecer una barrera infranqueable.

Al final, vas a tener razón, Juan Adolfo, y lo más fácil sea el gato.

Rafa dijo...

Cuando alguien pierde toda ilusión en o por la vida, no hay duda, es que está sumida en un estado depresivo, que puede ser grave o leve. Por consiguiente, además del gato, le vendría bien una visita al psicólogo, que le ayude a conseguir eso que ahora está tan de moda: la autoestima. Que aprenda a ser, como diría mi amigo J.Adolfo, un poco egoista, que se quiera mucho a sí misma.
Es cierto que la soledad es muy triste, y doblemente triste la soledad en "compañía". Pero siempre hay algo o alguien por lo que ilusionarse. Sólo basta voluntad para buscarlo, aunque reconozco que en estado depresivo no esfácil.

Juan Adolfo dijo...

A veces la vida no resulta fácil ni mínimamente generosa y ni siquiera permite que alguien pueda ser egoista, Rafa; se han creado fuertes dependencias y ya no les es posible des-apegarse de ellas. Aun asi la he conocido alegre y coqueta. Y no me parece que este bajo una depresión: insisto en lo que le dije: "búscate un gato".

JotaJota dijo...

Pues yo estoy de acuerdo con Rafa; ademas de buscarse un gato deberia buscarse un sicologo. Las mascotas creo que esta demostrado que influyen en el animo de muchas personas, para bien, pero creo que debe haber mas.

Rafa dijo...

A veces se generaliza sobre asuntos que se conoce muy superficialmente, como me ocurre a mí en el caso de esta chica. Sin embargo, aunque lejos de mí pretender pontificar sobre el particular, y dado que de lo que se trata no es de arreglar la vida de nadie, sino de verter opiniones inocentes, me permito insistir en lo del psicólogo al igual que tú, J.Adolfo, lo haces con el gato, porque, ¡ojo!, la depresión no siempre se manifiesta externamente; no pocas veces "la procesión va por dentro". Y cuando se tiene la sensación de soledad en compañía, con perdida de ilusión, denota un estado de melancolía que induce a la depresión, sobre todo si a ello se le añade la imposibilidad de romper ataduras de dependencias que nos impiden la libertad de buscar algo nuevo que nos haga revivir la esperanza.

Dalila dijo...

Juan Adolfo: no creo que tu amiga necesite un gato. Si se encuentra sola o desmotivada, es cuestión de encontrar un motivo para vivir. Quererse a sí misma y después darse a los demás. Hay muchas ocupaciones que le pueden llenar sobre todo las que las relacionan con personas que tienen mas necesidades que ella, más que el tratar de distraerse con actividades que no le llenan y no llevan a ninguna parte.
Otra cosa es que esté enferma y necesite de un psicólogo, entonces habrá que aconsejarle que este es el camino.

Juan Adolfo dijo...

Autoestima y buena disposición a los demas quizas sea una buena receta, sin embargo lei hace tiempo que es necesario guardar un poco de egoismo para uno mismo y estoy de acuerdo con ello.

Lola dijo...

Juan adolfo, la idea de tener un gato, o cualquier animal es buena, porque se aprende a dar afecto, cariño, esto equilibra emocionalmente, pero además hay que intentar tener siempre una ilusión por algo, a veces es más cómodo no hacer, por temor al cambio, que es inmovilismo, porque cambiar significa caminar y no todos estamos dispuesto a enfrentar ese paso hacia adelante, que es el que nos mantiene vivos, porque cuando caminamos los distintos senderos que elegimos, podemos tomar conciencia de que hay que montarselo bién, porque todo depende de uno, de nuestra actitud, aunque no es fácil, pero la vida se vive una vez.

Juan Adolfo dijo...

Hable de nuevo y al decirle que la vida es ilusión me dijo: pues entonces yo no tengo vida. El gato que he introducido no es mas que una representación tanto de los afectos como de las ilusiones, aunque materializarla seria una terapia buenísima.