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lunes, 9 de marzo de 2026





            El viejo marinero.




Es un verdadero disfrute, para mi, visitar lugares de costa-playa, en épocas donde el verano aun no ha llegado y puedo disfrutar de su colorido y su silencio, de sus vistas, de sus olores y de su sol mas suave, mas cálido, que invita al paseo por cualquiera de las orillas de cualquiera de esas playas y, como siempre, acompañado de mi inseparable compañera: mi querida maquina de fotos… La Antilla, Islaantilla, Redondela, Isla Canela, …cualquiera de ellas me dejan recuerdos inolvidables y me aportan espacios de serenidad y silencio.


A pesar de la proximidad de todas ellas cada una aporta sensaciones distintas pero en todas, también, hay un elemento común: son zonas pesqueras y se acompañan de embarcaciones de pesca y nacidas a su amparo establecimientos donde casi exclusivamente, y muy preparado por cierto, se sirven los pescados y mariscos, de los que suelo disfrutar porque ¨no solo de pan vive el hombre¨¨.


Pasear por la orilla de cualquiera de ellas, en época de sol apagado, es un lujo no solo para los sentidos sino también para el alma; la brisa, el rum-rum de las olas en su ir y venir a la orilla, la agradable temperatura, los azules y verdes de la mar inmensa que te acompañan…te deja el espíritu quieto y sereno durante un buen rato.


Para mi la gastronomía basada en productos de la mar es un placer de los pocos que me van quedando y en todos estos rincones se disfruta de ella con tranquilidad, sin bulla, saboreando.


En una de esas escapadas que suelo hacer cuando el tiempo es propicio, me fui a La Antilla; quería ver de cerca el ¨¨pueblo pesquero¨¨ que, según me contaron, es el que dio origen al pequeño pueblo playero. No me costo mucho encontrarlo. En realidad se compone de una fila de casas unifamiliares adosadas de cara al mar, y a la altura de cada una de ellas los ¨avios¨ de la pesca y ¨tractores¨, detalle este que me llamo la atención pero que después me informaron de que se utilizaban para sacar las barcas de la mar y dejarlas varadas para su resguardo. Tambien me hablaron de un chiringuito donde preparan el pescado de maravilla pero estaba cerrado. Se trataba de una construcción de madera y cristal que se adentraba en la orilla; se debe disfrutar de unas buenas vistas desde el sitio. Así que me fui al restaurante de siempre, como no, frente al mar en calma, y al que acuden turistas por manadas, todos rojos como salmonetes, en su afán por coger el sol que no disponen en su tierra. 


Después de un pequeño cafe salí a disfrutar del paseo marítimo que discurría paralelo a la playa y a la mar disfrutando de un sol calido y una agradable brisa. después de un pequeño trayecto opte por sentarme en uno de los bancos de piedra cara al mar y a la playa, ocupando espacio con quien me pareció un ¨viejo Rainero, con su gorrilla dando sombra a sus ojos y un cigarrillo liado, casi agotado, entre sus labios. Tenia la piel curtida de sol, mar y sal; se percibía claramente que había sido un hombre de la mar. Tenia su mirada fija en esa mar suya compañera de tantos años, probablemente de añoranzas. Siempre me intereso acercarme a estos personaje y saber de su historia. Guardo muy agradables recuerdos, de cuando el tiempo me hacia con menos años, de una serie de ellos de los que aprendi de la vida mucho mas casi que de los libros, así que opte por hablar con él y arranque con el tema que en aquellos momentos era de actualidad en mucha parte de esa costa; los destrozos que la ma estaba causando en edificaciones casi a pie de playa.


.-Es tremendo, dije como para mi mismo. La mar se esta llevando todo.


No me miro pero me hablo muy pausado y dijo:


.- Mire usted, cuando yo era chico el mar llegaba hasta casi donde estamos ahora. El mar no ha hecho nada, ha recuperado lo suyo, ha vuelto a su ser.


  No dijo mas. Seguia mirando fijo al mar, con su gorrilla dando sombra a sus viejos ojos y con su cigarillo, ya minúsculo, incomprensiblemente sostenido por unos labios tan viejos como sus ojos.


  No hice comentario y opte por mirar fijo también a ese maravilloso y sereno mar en el que hubo un tiempo que estuvo y de nuevo ha vuelto.









 

domingo, 8 de marzo de 2026

 Sobre la fe y otros imposibles.






La fe es algo selectivo, personal y fuera de la razón. En muchas ocasiones me he preguntado si la fe es el único camino para conocer a Dios. ¿Como puede llegar a su conocimiento el que no tiene fe?. Si es así o es injusto o no tiene sentido ¿no todos somos hijos de Dios?


Ya Santo Tomas de Aquino propugnaba la compatibilidad de la fe con el entendimiento.


Ya en otro escrito hablaba de la vulnerabilidad del hombre de hoy; ni las tecnologías, ni la propia sociedad avanzada de consumo ha logrado fortalecerlo y hoy, creo, es mas vulnerable que nunca. Y ademas ha dejado de ser libre precisamente en unos tiempos donde se alardea jactanciosamente de la libertad; su dependencia a las tecnologías y las llamadas redes sociales, a los asistentes virtuales, al consumo desaforado y sin control le convierte en parte de una masa.


Leia hace unos dias que muchos europeos están volviendo a sentir el atractivo del mensaje cristiano.


Una sociedad que permanentemente se ve asediada como norma de vida el continuo consumo, un espectáculo permanente, y una vida llena de banalidad..una sociedad en permanente adolescencia, dando la impresión de su falta de madurez.


A veces me pregunto que se ha hecho con nuestros niños y nuestra juventud; se les ha recortado la libertad y se le ha reducido la esperanza. Un futuro en el que solo priva el dinero, el consumo, los nuevos dioses y en definitiva mas dependencia.


En mis ratos de paseo, vengo observando como, en general, las personas suelen ir aceleradas, con prisas,  y aun me llama mas la atención, ,con un teléfono movil en la mano. A veces he tenido la tentación de preguntarles el porque, que esperan una llamada urgente? un WhatsApp?…y tengo a impresión que es dependencia, es como un medio de protección, de seguridad. Uno de los nuevos Dioses?


Una sociedad condenada a un consumo permanente, aluvión de información, gran parte de ellas no contrastada, dependencias tecnológicas y asistentes virtuales tiene muchas posibilidades de entrar en una insatisfacción de vida que ya se esta manifestando con ansiedades, numero de suicidios anormales…llevados al extremo de un vacío de un sinsentido y de un absurdo. 


Nos quieren llevar, si no lo han hecho ya, a que seamos seres vulnerables, indefensos, muy aptos para la manipulación; estamos pasando de seres individuales con personalidad propia a masas, masas que pueden ser llevadas y traídos según convenga a unos intereses que tampoco están muy definidos…o no quieren que estén. 


Se lo he leido y escuchado a personas que me ofrecen total credibilidad como el Dr. Fuster, eminente cardiólogo pero sobretodo gran humanista, también a Quion Quiroga, nurocientifico argentino, autor de varios libros de divulgación y descubridor de las “neuronas concepto”: ¨¨al ser humano, en general, le falta reflexión y pensamiento critico¨¨ y, según dice Quino Quiroga, el cerebro humano no esta preparado para procesar tanta información. 


Es una sociedad que esta preparada para ser manipulada; desde la publicidad para el consumo a los mitines y discursos para cualquier ideología.


Lo triste es que ese consumo que va unido a un mayor nivel de vida no nos ha hecho mas felices  pero si dependientes y vulnerables de ese consumo y su tecnología. Leia hace unos días como el número de personas en soledad aumenta cada día…¡¡en una sociedad cada vez mas superconectada ¡¡¡


Recordaba Gecia Cuartango en su recuadro “Tiempo recobrado” una frase de Jhon Gray, sicólogo estadounidense, que dice: “”Las religiones pueden hoy conquistar el mundo porque la gente esta cansada de ir al supermercado.””


Quizas la necesidad de encontrar un sentido a la existencia que vaya mas allá del consumo y del dinero.


Me imagino al ser humano montado en una rueda girando sin fin, con comportamientos rutinarios sin mas sentido que consumir y esperar, esperar como el paso de los días le va acercando a no sabe donde y es entonces cuando todo empieza a tener menos sentido. “Cuando  llegues a esta edad, tenia 96 años, te darás cuenta de que nada tiene sentido.”” A que se referia mi madre? Que me queria decir? le gustaba la historia, le gustaba leer, pintaba… seria la vida? ya no tenia sentido la vida, “su” vida?, lo que si es cierto que al poco falleció. 


He llegado a pensar que la sociedad actual es una sociedad muy vulnerable, que a pesar de tantos avances, tantos medios para hacer la vida mas cómoda, de tanta tecnología y tanto nivel de vida, no por todo ello se ha fortalecido y la ansiedad, la frustración incluso el suicidio crecen en ella.


A la mil veces citada pregunta de ¿que hacemos aqui? suelo responderme que por el conocimiento, porque entiendo que el conocimiento lleva a la sabiduria.


En mis recuerdos de mi niñez, mi patria, esta incluida mucha vida en común con la naturaleza, la palabra y el asombro.